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Territorio y recursos de China

China comprende una gran diversidad de paisajes y una gran variedad de recursos naturales. En términos generales, los picos más altos de China se encuentran en el oeste, donde se encuentran algunas de las cadenas montañosas más elevadas del mundo. Tres de ellas, el Tien Shan, los montes Kunlun y Qin Ling, datan de un episodio de la orogenia paleozoica que comenzó a finales del periodo carbonífero y terminó en el periodo pérmico, cuando todas las grandes masas de tierra se habían unido para formar un único supercontinente, Pangea (véase Geología: la escala del tiempo geológico). Una cuarta, el Himalaya, tiene un origen más reciente, pues se formó cuando los sedimentos que habían sido depositados en un mar mesozoico, el mar de Tethys, fueron comprimidos y elevados por la colisión de la India con Eurasia, un hecho que comenzó durante la época del oligoceno, del periodo terciario, hace unos 40 millones de años. En la época actual, perteneciente al periodo cuaternario, la actividad tectónica se ha producido en forma de devastadores terremotos que suelen ocurrir en un amplio arco que se extiende desde el extremo occidental de la cuenca de Sichuan, al noreste, hacia Bo Hai, el golfo de la orilla norte del mar Amarillo.

Las numerosas cadenas montañosas del país encierran una serie de mesetas y cuencas, y suministran una gran riqueza de agua y recursos minerales. Hay una amplia variedad de tipos climáticos, desde el subártico al tropical, y engloban grandes zonas de hábitats alpinos y desérticos con una notable diversidad de vida animal y vegetal.
 
Las montañas ocupan alrededor del 43% de la superficie terrestre de China; las mesetas montañosas suponen otro 26% y las cuencas, muy accidentadas y que están situadas en su mayoría en las regiones áridas, cubren aproximadamente el 19% del territorio. Tan sólo el 12% de toda la superficie se puede calificar de llana.
 
PRINCIPALES CIUDADES DE CHINA
Las ciudades más antiguas de China evolucionaron en el siglo XV a.C. bajo la dinastía Shang. Las ciudades han sido importantes desde hace muchos siglos para cubrir las funciones ceremoniales (administrativas y religiosas), así como de lugar de residencia de la corte china y como lugar de intercambio comercial. En el siglo XX, y especialmente desde la década de 1950, las ciudades chinas han ganado gran relevancia como centros industrialmente productivos. Sin embargo, han mantenido su significado ceremonial bajo el gobierno comunista.
 
Según estimaciones para 1992, China tenía 40 ciudades cuyas poblaciones superaban el millón de habitantes. La ciudad más grande de China y su principal puerto es Shanghai (9.537.000 habitantes); Pekín (7.336.000 habitantes), la capital y centro cultural de China; Tianjin (5.214.000 habitantes), una ciudad portuaria en la unión del río Hai y el Gran Canal; Shenyang (4.242.000 habitantes); Wuhan (4.250.000 habitantes), una ciudad portuaria en la confluencia de los ríos Han y Yangzé, y Cantón (9.943.000 habitantes), ciudad portuaria en el Shi Jiang (río de la Perla). Todas estas ciudades han desarrollado grandes zonas industriales.